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La salud en los Estados Unidos y Medicaid, ¿un matrimonio imposible?

La actualidad tiene muchas facetas y, aunque la historia no es reciente, sus consecuencias se viven ahora como entonces. Hace 11 años, En 2007, Deamonte Driver, un niño murió a causa de una infección dental no tratada que se le trasladó al cerebro en Maryland, Estados Unidos. Este caso y muchos otros muestran la realidad de un país que se considera del Primer Mundo pero que ignora los mínimos derecho a la salud de un buen porcentaje de sus habitantes. Y hay que recordar.

Medicaid, la higiene dental y el derecho a la salud universal.

Medicaid es un programa de seguros de salud del Gobierno de Estados Unidos para la gente necesitada. Lyndon B. Johnson estableció Medicaid, una parte de la Ley de Seguridad Social. Junto al Children’s Health Insurance Program (CHIP) sirve a más de 31 millones de niños en el país.

En noviembre de 2006, 4 meses antes de que Deamonte muriera, el condado de Prince George en Maryland, salió en las páginas de Ebony magazine. El titular: “El condado afroamericano más rico de los Estados Unidos”. La historia va más atrás a la época en la que el condado era un poderoso productor de tabaco. En realidad las fotos eran de afroamericanos disfrutando de sus yates, campos de golf y conjuntos residenciales. Un oficial del condado llegó a afirmar que:

“Este condado personifica lo que todos imaginamos que es el Sueño Americano. Somos lo que América se propuso ser.”

Como en el resto de los Estados Unidos, el condado de Prince George es un lugar de desigualdades, en ningún sitio más evidente que en las bocas de los pobres. La realidad desde la muerte del joven es bien distinta.

El sueño americano

Es raro encontrar casos como este en los Estados Unidos. Aún así expertos en higiene dental avisan de los peligros de una clara falta de educación al respecto en buena parte de la población. Particularmente preocupante en Maryland, uno de los estados más ricos de Norteamérica. Presentado como el ejemplo del sueño americano, parece que una pesadilla subyace. En el estado y por ende el país, la gente con buenos trabajos tiene acceso a un sistema sanitario en condiciones. Pero, tras las políticas del actual presidente, los pobres, los mal asegurados o los que confían en Medicaid no tienen la oportunidad de elegir. Como fue el caso de la familia de Deamonte.

Public Justice Center

Y todo esto a pesar de que Laurie Norris, una abogada de la ONG Public Justice Center intentó de todas las maneras posibles conseguir ayuda para el joven fallecido. Una maraña incompresible de burocracia asola el sistema de Medicaid. Esto, a su vez provocó que no hubiera manera humana de encontrar asistencia médica para extraer el diente.  Algo que para cualquier español, por ejemplo, es estándar. Así se relata en el artículo del Guardian:

“Deamonte driver, de 12 años murió de un dolor de dientes el domingo. Una extracción rutinaria de 80 dólares le podría haber salvado. Si su madre hubiera estado asegurada. Si su familia no hubiera perdido su Medicaid. Si los dentistas de Medicaid no fueran tan difíciles de encontrar. Si su madre no se hubiera tenido que concentrado en encontrar otro dentista para su otro hermano, que tenía 6 dientes podridos”

Ahora

A pesar de que tras una reunión tensa de la sección local de la National Dental Association, se decidió crear una clínica móvil que en 2010 hizo su primer viaje de inaugural. Fue tarde para Deamonte. Aunque otros niños podrán beneficiarse del dolor de su familia, esto no debería pasar en ningún sitio.

 

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